Hipertensión arterial: valores, síntomas, diagnóstico y tratamiento actualizado

Control de la hipertensión arterial mediante MAPA de 24 horas

La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo de infarto de miocardio, ictus, insuficiencia cardiaca, fibrilación auricular y enfermedad renal crónica.

Sin embargo, muchas personas pueden mantener la presión arterial elevada durante años sin presentar síntomas. Por este motivo, la hipertensión se conoce con frecuencia como una enfermedad silenciosa.

La única forma fiable de detectarla es medir correctamente la presión arterial y confirmar que las cifras elevadas se mantienen en diferentes momentos o fuera de la consulta médica.

Las recomendaciones europeas más recientes han reforzado tres ideas fundamentales:

  • Una única medición en consulta no siempre es suficiente.
  • En muchos pacientes conviene alcanzar objetivos de presión arterial más estrictos.
  • El tratamiento debe adaptarse al riesgo cardiovascular, la edad, las enfermedades asociadas y la tolerancia de cada persona.

En este artículo explicamos qué se considera hipertensión arterial, cómo debe medirse la tensión, qué tratamientos existen y cuándo puede resultar útil realizar un MAPA de 24 horas.

¿Qué es la hipertensión arterial?

La presión arterial representa la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias.

Se expresa mediante dos cifras:

  • Presión arterial sistólica: es la cifra superior y se registra cuando el corazón se contrae.
  • Presión arterial diastólica: es la cifra inferior y se registra cuando el corazón se relaja entre dos latidos.

En Europa, el diagnóstico de hipertensión arterial continúa estableciéndose habitualmente cuando la presión medida en consulta es igual o superior a 140/90 mmHg, siempre que se confirme mediante nuevas mediciones o con registros realizados fuera de la consulta.

La guía de la Sociedad Europea de Cardiología de 2024 introdujo además la categoría de presión arterial elevada, que comprende cifras en consulta de:

120-139 mmHg de presión sistólica o 70-89 mmHg de presión diastólica.

Esto no significa que todas las personas situadas dentro de ese intervalo necesiten medicación. Esta categoría pretende identificar antes a quienes podrían beneficiarse de cambios en el estilo de vida y de una valoración más completa de su riesgo cardiovascular.

Clasificación actual de la presión arterial

CategoríaPresión arterial en consulta
Presión arterial no elevadaMenos de 120/70 mmHg
Presión arterial elevada120-139/70-89 mmHg
Hipertensión arterial140/90 mmHg o superior

Una cifra aislada no permite establecer por sí sola el diagnóstico. La presión arterial puede variar por el estrés, el ejercicio, el dolor, el consumo reciente de café, determinados medicamentos o una técnica incorrecta de medición.

¿Por qué es importante controlar la hipertensión?

Cuando se mantiene durante años, la hipertensión puede lesionar progresivamente las arterias, el corazón, el cerebro, los riñones y otros órganos.

Entre sus principales complicaciones se encuentran:

  • Infarto de miocardio.
  • Ictus.
  • Insuficiencia cardiaca.
  • Fibrilación auricular.
  • Enfermedad renal crónica.
  • Enfermedad arterial periférica.
  • Deterioro cognitivo y demencia vascular.
  • Daño en la retina.

El riesgo no depende únicamente de la cifra de presión arterial. También aumenta cuando existen diabetes, colesterol elevado, tabaquismo, obesidad, enfermedad renal o antecedentes de enfermedad cardiovascular.

¿Qué síntomas produce la hipertensión?

La mayoría de las personas con hipertensión no presenta síntomas específicos.

En ocasiones pueden aparecer dolor de cabeza, mareo, palpitaciones, sensación de presión o cansancio, pero ninguno de estos síntomas permite confirmar o descartar la enfermedad.

Una persona puede encontrarse aparentemente bien y mantener cifras de presión arterial elevadas. Por eso no debe esperarse a tener síntomas para revisar la tensión.

Una elevación importante acompañada de dolor torácico, dificultad respiratoria, confusión, pérdida de fuerza, problemas para hablar, desmayo o alteraciones visuales requiere una valoración médica urgente.

Cómo medir correctamente la presión arterial

Para obtener una medición fiable se recomienda:

  1. No fumar, realizar ejercicio ni tomar café durante los 30 minutos previos.
  2. Vaciar la vejiga antes de la medición.
  3. Permanecer sentado y en reposo durante aproximadamente cinco minutos.
  4. Apoyar la espalda y mantener los pies sobre el suelo.
  5. No cruzar las piernas.
  6. Colocar el manguito sobre el brazo desnudo y a la altura del corazón.
  7. Utilizar un manguito adecuado al perímetro del brazo.
  8. No hablar durante la medición.
  9. Realizar al menos dos lecturas separadas por aproximadamente un minuto.

En la primera valoración conviene medir la presión en ambos brazos. Posteriormente se utilizará como referencia el brazo en el que se hayan obtenido las cifras más elevadas de forma consistente.

¿Por qué una medición en consulta puede no ser suficiente?

La presión arterial registrada en la consulta puede no representar lo que sucede durante el resto del día.

Existen dos situaciones especialmente importantes.

Hipertensión de bata blanca

La presión arterial aparece elevada en la consulta, pero es normal fuera del entorno sanitario.

Aunque suele presentar un riesgo menor que la hipertensión mantenida, no siempre es una situación completamente benigna y requiere seguimiento periódico.

Hipertensión enmascarada

La presión arterial es aparentemente normal en consulta, pero se encuentra elevada en el domicilio, durante las actividades cotidianas o por la noche.

Esta situación puede pasar desapercibida y asociarse a un riesgo cardiovascular significativo.

Para identificar estos patrones se utilizan principalmente la automedición domiciliaria y la monitorización ambulatoria de la presión arterial.

¿Qué es un MAPA de presión arterial?

El MAPA, o monitorización ambulatoria de la presión arterial, es una prueba que registra automáticamente la tensión durante 24 horas mientras la persona realiza sus actividades habituales y duerme.

El paciente lleva un manguito conectado a un pequeño dispositivo portátil. El equipo realiza mediciones periódicas durante el día y la noche.

El MAPA permite conocer:

  • La presión arterial media durante 24 horas.
  • Las cifras durante el periodo diurno.
  • La presión arterial durante el sueño.
  • El descenso nocturno de la presión.
  • La variabilidad de las cifras.
  • La presencia de hipertensión de bata blanca.
  • La existencia de hipertensión enmascarada.
  • La respuesta al tratamiento antihipertensivo.

En DomoMed Salud realizamos MAPA y otras pruebas cardiológicas a domicilio en Madrid, con colocación del dispositivo en el domicilio e informe elaborado por un especialista en cardiología.

¿Cuándo puede estar indicada un MAPA?

El MAPA puede resultar especialmente útil cuando:

  • Se observan cifras elevadas en consulta y se quiere confirmar el diagnóstico.
  • Existe una diferencia importante entre las mediciones de consulta y las del domicilio.
  • Se sospecha hipertensión de bata blanca.
  • Se sospecha hipertensión enmascarada.
  • La presión arterial presenta una gran variabilidad.
  • Se quiere comprobar si el tratamiento controla la presión durante todo el día.
  • Existen mareos, debilidad o posibles episodios de hipotensión.
  • Se sospecha hipertensión nocturna.
  • La presión continúa elevada a pesar de utilizar varios medicamentos.
  • Existen diabetes, enfermedad renal, apnea del sueño o riesgo cardiovascular elevado.

También puede resultar útil antes de considerar que una hipertensión es resistente al tratamiento.

Diferencias entre MAPA y AMPA

Aunque ambas técnicas miden la presión fuera de la consulta, no son equivalentes.

MAPA

  • Utiliza un dispositivo programado.
  • Registra automáticamente la presión durante 24 horas.
  • Incluye mediciones mientras el paciente duerme.
  • Permite analizar la presión nocturna y su patrón circadiano.
  • Es especialmente útil para confirmar el diagnóstico y detectar hipertensión nocturna.

AMPA

El AMPA es la automedición de la presión arterial realizada por el propio paciente en casa con un tensiómetro validado.

Habitualmente se recomienda efectuar dos mediciones por la mañana y dos por la noche durante varios días, siguiendo las indicaciones del profesional sanitario.

El AMPA es muy útil para el seguimiento a largo plazo, pero no registra la presión durante el sueño y depende de que el dispositivo y la técnica utilizados sean adecuados.

Como referencia general, una media domiciliaria igual o superior a 135/85 mmHg se ha considerado tradicionalmente compatible con hipertensión. No obstante, la interpretación debe realizarse dentro del contexto clínico de cada persona y conforme a los criterios utilizados por el profesional responsable.

¿Cuáles son los objetivos actuales de tratamiento?

La guía ESC 2024 propone que, en la mayoría de los adultos que reciben tratamiento y lo toleran adecuadamente, se intente alcanzar una presión arterial sistólica aproximada de 120-129 mmHg.

Este objetivo debe individualizarse.

Puede ser necesario aceptar cifras menos estrictas cuando existen:

El objetivo no consiste en reducir la presión arterial al máximo posible, sino en alcanzar el rango que ofrezca el mejor equilibrio entre protección cardiovascular, seguridad y calidad de vida.

¿Qué evidencia respalda un control más intensivo?

Varios ensayos clínicos han comparado estrategias de tratamiento intensivo con objetivos convencionales.

Estudio SPRINT

En pacientes con riesgo cardiovascular elevado y sin diabetes, intentar alcanzar una presión sistólica inferior a 120 mmHg redujo los eventos cardiovasculares y la mortalidad frente a un objetivo inferior a 140 mmHg.

Sin embargo, el tratamiento intensivo también produjo un mayor número de determinados efectos adversos, como hipotensión, alteraciones electrolíticas y deterioro agudo de la función renal.

Estudio STEP

Realizado en adultos de entre 60 y 80 años, mostró una reducción de los eventos cardiovasculares con un objetivo sistólico de 110 a menos de 130 mmHg frente a un objetivo menos estricto.

Estudio ESPRIT

El ensayo ESPRIT también observó una reducción de eventos cardiovasculares con una estrategia intensiva en pacientes con enfermedad cardiovascular o riesgo cardiovascular elevado.

Estudio BPROAD

El estudio BPROAD incluyó a personas con diabetes tipo 2, presión arterial elevada y mayor riesgo cardiovascular.

Un objetivo de presión sistólica inferior a 120 mmHg redujo la incidencia de eventos cardiovasculares mayores frente a un objetivo inferior a 140 mmHg.

Estos resultados apoyan objetivos más estrictos en pacientes seleccionados, pero no eliminan la necesidad de valorar individualmente la edad, la fragilidad, la función renal, el riesgo de caídas y la tolerancia al tratamiento.

Tratamiento no farmacológico de la hipertensión

Los cambios en el estilo de vida son fundamentales, tanto antes como después de iniciar medicación.

Reducir el consumo de sal

Una ingesta elevada de sodio puede favorecer el aumento de la presión arterial.

Se recomienda reducir la sal añadida y limitar el consumo de alimentos procesados, embutidos, conservas, salsas, aperitivos salados y platos precocinados.

Mantener un peso saludable

El sobrepeso y la obesidad se relacionan estrechamente con la hipertensión.

La pérdida de peso puede ayudar a reducir la presión arterial y mejorar otros factores de riesgo, como la glucosa, el colesterol o la apnea del sueño.

Realizar ejercicio físico

Se recomienda combinar actividad aeróbica regular, ejercicios de fuerza y reducción del sedentarismo, adaptando la intensidad a la situación clínica de cada persona.

Moderar el consumo de alcohol

El consumo excesivo de alcohol puede elevar la presión arterial y dificultar su control.

No fumar

Dejar de fumar no siempre provoca una reducción inmediata y mantenida de la presión, pero disminuye de forma muy importante el riesgo de infarto, ictus y enfermedad vascular.

Seguir una alimentación cardiosaludable

Una dieta rica en verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos y pescado puede contribuir al control de la presión arterial.

El aumento del potasio alimentario puede resultar beneficioso, salvo en personas con enfermedad renal avanzada, hiperpotasemia o tratamientos que aumenten el potasio. En estos casos debe consultarse previamente con un profesional.

Tratamiento farmacológico

Los grupos de medicamentos más utilizados como base del tratamiento son:

  • Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o IECA.
  • Antagonistas de los receptores de angiotensina II o ARA-II.
  • Calcioantagonistas.
  • Diuréticos tiazídicos o similares a las tiazidas.

En muchas personas se recomienda comenzar con una combinación de dos medicamentos a dosis bajas, preferentemente en un único comprimido. Esto puede mejorar la eficacia, simplificar el tratamiento y favorecer la adherencia.

Los betabloqueantes pueden utilizarse desde las primeras fases cuando existe una indicación clínica concreta, como cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca, determinadas arritmias u otras situaciones específicas.

La elección del tratamiento depende de factores como:

  • Edad.
  • Función renal.
  • Presencia de diabetes.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Riesgo de efectos adversos.
  • Frecuencia cardiaca.
  • Otros tratamientos utilizados.
  • Posibilidad de embarazo.

No debe iniciarse, retirarse ni modificarse un antihipertensivo sin una valoración médica.

Hipertensión y enfermedad renal crónica

La hipertensión puede dañar progresivamente los riñones y, al mismo tiempo, la enfermedad renal puede dificultar el control de la presión arterial.

En pacientes con enfermedad renal crónica y albuminuria suelen tener especial importancia los IECA o ARA-II, siempre que no existan contraindicaciones.

Los inhibidores de SGLT2 y la finerenona pueden aportar protección cardiorrenal en determinados pacientes, especialmente cuando coexisten diabetes tipo 2 y enfermedad renal crónica.

Estos medicamentos no se utilizan únicamente para disminuir la presión arterial y su indicación debe individualizarse.

¿Qué es la hipertensión resistente?

Se sospecha hipertensión resistente cuando la presión permanece por encima del objetivo a pesar de utilizar tres medicamentos antihipertensivos de clases diferentes, a dosis adecuadas o máximas toleradas, incluyendo habitualmente un diurético.

Antes de confirmar el diagnóstico es necesario descartar una aparente resistencia relacionada con:

  • Mediciones incorrectas.
  • Hipertensión de bata blanca.
  • Falta de adherencia al tratamiento.
  • Dosis insuficientes.
  • Combinaciones farmacológicas inadecuadas.
  • Consumo elevado de sal o alcohol.
  • Medicamentos que elevan la presión arterial.
  • Apnea obstructiva del sueño.
  • Enfermedad renal.
  • Hiperaldosteronismo primario.
  • Otras causas secundarias de hipertensión.

Antes de considerar una hipertensión como resistente es especialmente importante confirmar mediante un MAPA de 24 horas a domicilio que las cifras permanecen elevadas fuera de la consulta.

Tratamiento de la hipertensión resistente

Una vez confirmada, el tratamiento puede incluir:

  • Revisión de la adherencia.
  • Optimización de los tres fármacos iniciales.
  • Utilización de un diurético adecuado.
  • Reducción del consumo de sodio.
  • Tratamiento de las causas secundarias.
  • Adición de espironolactona cuando esté indicada y sea segura.
  • Incorporación de otros medicamentos según el perfil clínico.

Solo después de una evaluación completa puede considerarse la denervación renal en pacientes seleccionados.

¿Qué es la denervación renal?

La denervación renal es un procedimiento mínimamente invasivo realizado mediante catéter.

El especialista accede a las arterias renales y aplica energía mediante radiofrecuencia o ultrasonidos para modificar parte de la actividad de los nervios simpáticos que rodean estos vasos y participan en la regulación de la presión arterial.

Los primeros estudios no demostraron un beneficio suficientemente claro. Sin embargo, ensayos posteriores con dispositivos mejorados, técnicas más estandarizadas y procedimientos simulados como control han confirmado que la intervención puede producir una reducción adicional de la presión arterial.

Entre los programas de investigación más relevantes se encuentran:

  • SPYRAL HTN-OFF MED.
  • SPYRAL HTN-ON MED.
  • RADIANCE-HTN SOLO.
  • RADIANCE-HTN TRIO.

¿A quién puede ofrecerse una denervación renal?

La denervación renal puede valorarse en determinados pacientes con hipertensión resistente o no controlada que:

  • Mantengan cifras elevadas a pesar de un tratamiento médico adecuado.
  • Presenten un riesgo cardiovascular elevado.
  • Hayan sido estudiados para descartar causas secundarias.
  • Tengan una anatomía renal adecuada.
  • Presenten una función renal suficiente.
  • Comprendan los beneficios, limitaciones y posibles riesgos.
  • Expresen su preferencia después de una decisión compartida con el equipo médico.

No es un tratamiento inicial de la hipertensión ni sustituye los cambios en el estilo de vida o la medicación.

La evidencia disponible en pacientes con un filtrado glomerular inferior a 40 ml/min/1,73 m² es limitada, por lo que generalmente no se recomienda realizar el procedimiento en este grupo.

Además, aunque la denervación renal reduce la presión arterial en pacientes seleccionados, todavía no se dispone de ensayos diseñados con potencia suficiente para demostrar directamente una reducción de infartos, ictus o mortalidad atribuible al procedimiento.


Preguntas frecuentes sobre hipertensión arterial

¿A partir de qué cifra se considera hipertensión?

En Europa, el diagnóstico se establece habitualmente a partir de 140/90 mmHg en consulta, confirmado mediante mediciones repetidas, AMPA o MAPA.

¿Una presión de 130/80 mmHg es hipertensión?

Según las guías europeas, una presión de 130/80 mmHg no cumple por sí sola el umbral diagnóstico de hipertensión en consulta.

Sin embargo, se considera una presión arterial elevada y puede requerir cambios en el estilo de vida y una valoración del riesgo cardiovascular.

En las guías estadounidenses, los límites diagnósticos son diferentes.

¿Cuál es una presión arterial normal?

La guía ESC 2024 clasifica como no elevada una presión en consulta inferior a 120/70 mmHg.

Sin embargo, la interpretación siempre debe tener en cuenta la edad, la tolerancia y la situación clínica de la persona.

¿Qué tensión arterial es más importante: la alta o la baja?

Las dos cifras son importantes y deben interpretarse conjuntamente.

La tensión alta, llamada presión arterial sistólica, es la primera cifra. Representa la presión dentro de las arterias cuando el corazón se contrae y expulsa la sangre. Por ejemplo, en una presión de 140/90 mmHg, la sistólica es 140.

La tensión baja, llamada presión arterial diastólica, es la segunda cifra. Representa la presión que permanece en las arterias mientras el corazón se relaja entre dos latidos. En el mismo ejemplo, la diastólica es 90.

En términos generales, la presión sistólica tiene mayor valor pronóstico a partir de la mediana edad y en las personas mayores, y suele relacionarse más estrechamente con el riesgo de infarto, ictus, insuficiencia cardiaca y enfermedad renal. Por eso, las guías actuales conceden especial importancia a controlar la sistólica.

Sin embargo, la presión diastólica también importa. Una diastólica elevada puede indicar hipertensión, especialmente en personas jóvenes, y también se asocia a un aumento del riesgo cardiovascular.

Además, una presión diastólica excesivamente baja puede ser relevante en determinados pacientes, especialmente si existe enfermedad coronaria o aparecen síntomas como mareo, debilidad o desmayo.

Por tanto:

  • Si solo está elevada la cifra superior, se denomina hipertensión sistólica aislada.
  • Si solo está elevada la cifra inferior, se denomina hipertensión diastólica aislada.
  • Si están elevadas ambas cifras, existe hipertensión sistólica y diastólica.

No debe considerarse normal una medición únicamente porque una de las dos cifras esté dentro del rango adecuado.

Por ejemplo:

  • Una presión de 150/75 mmHg sigue siendo hipertensión por elevación de la sistólica.
  • Una presión de 125/95 mmHg también es hipertensión por elevación de la diastólica.

Cuando existen diferencias importantes entre ambas cifras o registros variables, un MAPA de presión arterial de 24 horas a domicilio permite valorar el comportamiento de la presión sistólica y diastólica durante el día y el sueño.

¿Es mejor medirse la presión en casa?

Las mediciones domiciliarias aportan información muy valiosa y pueden ser más representativas que una lectura aislada en consulta.

Deben realizarse con un dispositivo validado y siguiendo una técnica adecuada.

¿Qué diferencia existe entre un tensiómetro doméstico y un MAPA?

El tensiómetro doméstico permite realizar mediciones puntuales.

El MAPA registra automáticamente la presión durante todo el día y mientras el paciente duerme. Esto permite identificar hipertensión nocturna y otros patrones que no pueden evaluarse mediante mediciones aisladas.

¿La hipertensión puede curarse?

En algunas formas secundarias puede mejorar notablemente al tratar el problema que la origina.

En la mayoría de los casos se trata de una enfermedad crónica que puede controlarse eficazmente mediante hábitos saludables, medicación y seguimiento.

¿Puedo dejar la medicación cuando la tensión se normalice?

Una presión arterial normal durante el tratamiento suele indicar que la medicación está funcionando.

Suspenderla sin supervisión puede provocar que las cifras vuelvan a elevarse.

¿Cuándo debo acudir a urgencias?

Debe solicitarse atención urgente cuando una elevación importante de la presión arterial se acompaña de:

  • Dolor torácico.
  • Dificultad para respirar.
  • Pérdida de fuerza.
  • Dificultad para hablar.
  • Confusión.
  • Alteraciones visuales.
  • Pérdida de conciencia.
  • Otros síntomas intensos o de aparición repentina.



Medir bien para tratar mejor

El manejo actual de la hipertensión arterial no debe basarse únicamente en una cifra aislada obtenida en consulta.

Para tomar decisiones adecuadas es importante confirmar cómo se comporta la presión durante las actividades cotidianas, el descanso y el sueño.

EL MAPA de 24 horas puede ayudar a:

  • Confirmar o descartar el diagnóstico de hipertensión.
  • Detectar hipertensión de bata blanca.
  • Identificar hipertensión enmascarada o nocturna.
  • Valorar si el tratamiento controla la presión durante todo el día.
  • Detectar posibles episodios de hipotensión.
  • Estudiar una hipertensión aparentemente resistente.

En DomoMed Salud realizamos pruebas cardiológicas a domicilio, incluyendo:

  • MAPA de presión arterial.
  • Electrocardiograma de 12 derivaciones.
  • Holter ECG de 24, 48 o 72 horas.
  • Informe elaborado por un especialista en cardiología.

Nos desplazamos al domicilio con equipos portátiles para facilitar la realización de la prueba sin desplazamientos innecesarios.


Solicita tu MAPA de presión arterial a domicilio

Una monitorización de 24 horas puede ofrecer información más completa que una medición ocasional y ayudar a decidir si es necesario iniciar, ajustar o mantener el tratamiento antihipertensivo.

Puede contactar con DomoMed Salud para solicitar una MAPA de presión arterial a domicilio en Madrid o consultar qué prueba cardiológica se adapta mejor a su situación.

Consultar las pruebas cardiológicas de DomoMed Salud

También puede solicitar seguimiento médico para revisar sus cifras, tratamiento y factores de riesgo cardiovascular cuando la situación clínica permita una valoración no presencial.

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Aviso médico

Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y divulgativa. Su contenido no sustituye una consulta médica, una exploración clínica ni una valoración individualizada realizada por un profesional sanitario.

No debe iniciarse, suspenderse ni modificarse ningún tratamiento antihipertensivo basándose únicamente en esta información.

Las recomendaciones y los objetivos de presión arterial pueden variar según la edad, el riesgo cardiovascular, la función renal, las enfermedades asociadas, la fragilidad y la tolerancia de cada paciente.


En DomoMed Salud apostamos por una medicina cercana, rigurosa, personalizada y basada en la mejor evidencia científica disponible.

Gracias por confiar en DomoMed Salud.

Contenido revisado por el equipo médico de DomoMed Salud.


Referencias científicas principales

  1. McEvoy JW, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. European Heart Journal. 2024;45:3912-4018.
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  3. SPRINT Research Group. A randomized trial of intensive versus standard blood-pressure control. New England Journal of Medicine. 2015;373:2103-2116.
  4. Zhang W, et al. Trial of intensive blood-pressure control in older patients with hypertension. New England Journal of Medicine. 2021;385:1268-1279.
  5. Bi Y, et al. Intensive blood-pressure control in patients with type 2 diabetes. New England Journal of Medicine. 2025.
  6. Kandzari DE, et al. SPYRAL HTN-ON MED trial.
  7. Böhm M, et al. SPYRAL HTN-OFF MED trial.
  8. Azizi M, et al. RADIANCE-HTN SOLO and RADIANCE-HTN TRIO trials.
  9. Barbato E, et al. Renal denervation in the management of hypertension in adults: a clinical consensus statement of the ESC Council on Hypertension and the EAPCI. European Heart Journal. 2023.
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